miércoles, enero 18, 2012
martes, enero 17, 2012
La luna por JORGE LUIS BORGES
Cuenta la historia que en aquel pasado
Tiempo en que sucedieron tantas cosas
Reales, imaginarias y dudosas,
Un hombre concibió el desmesurado
Tiempo en que sucedieron tantas cosas
Reales, imaginarias y dudosas,
Un hombre concibió el desmesurado
Proyecto de cifrar el universo
En un libro y con ímpetu infinito
Erigió el alto y arduo manuscrito
Y limó y declamó el último verso.
En un libro y con ímpetu infinito
Erigió el alto y arduo manuscrito
Y limó y declamó el último verso.
Gracias iba a rendir a la fortuna
Cuando al alzar los ojos vio un bruñido
Disco en el aire y comprendió, aturdido,
Que se había olvidado de la luna.
Cuando al alzar los ojos vio un bruñido
Disco en el aire y comprendió, aturdido,
Que se había olvidado de la luna.
La historia que he narrado aunque fingida,
Bien puede figurar el maleficio
De cuantos ejercemos el oficio
De cambiar en palabras nuestra vida.
Bien puede figurar el maleficio
De cuantos ejercemos el oficio
De cambiar en palabras nuestra vida.
Siempre se pierde lo esencial. Es una
Ley de toda palabra sobre el numen.
No la sabrá eludir este resumen
De mi largo comercio con la luna.
Ley de toda palabra sobre el numen.
No la sabrá eludir este resumen
De mi largo comercio con la luna.
No sé dónde la vi por vez primera,
Si en el cielo anterior de la doctrina
Del griego o en la tarde que declina
Sobre el patio del pozo y de la higuera.
Si en el cielo anterior de la doctrina
Del griego o en la tarde que declina
Sobre el patio del pozo y de la higuera.
Según se sabe, esta mudable vida
Puede, entre tantas cosas, ser muy bella
Y hubo así alguna tarde en que con ella
Te miramos, oh luna compartida.
Puede, entre tantas cosas, ser muy bella
Y hubo así alguna tarde en que con ella
Te miramos, oh luna compartida.
Más que las lunas de las noches puedo
Recordar las del verso: la hechizada
Dragon moon que da horror a la halada
Y la luna sangrienta de Quevedo.
Recordar las del verso: la hechizada
Dragon moon que da horror a la halada
Y la luna sangrienta de Quevedo.
De otra luna de sangre y de escarlata
Habló Juan en su libro de feroces
Prodigios y de júbilos atroces;
Otras más claras lunas hay de plata.
Habló Juan en su libro de feroces
Prodigios y de júbilos atroces;
Otras más claras lunas hay de plata.
Pitágoras con sangre (narra una
Tradición) escribía en un espejo
Y los hombres leían el reflejo
En aquel otro espejo que es la luna.
Tradición) escribía en un espejo
Y los hombres leían el reflejo
En aquel otro espejo que es la luna.
De hierro hay una selva donde mora
El alto lobo cuya extraña suerte
Es derribar la luna y darle muerte
Cuando enrojezca el mar la última aurora.
El alto lobo cuya extraña suerte
Es derribar la luna y darle muerte
Cuando enrojezca el mar la última aurora.
(Esto el Norte profético lo sabe
Y tan bien que ese día los abiertos
Mares del mundo infestará la nave
Que se hace con las uñas de los muertos.)
Y tan bien que ese día los abiertos
Mares del mundo infestará la nave
Que se hace con las uñas de los muertos.)
Cuando, en Ginebra o Zürich, la fortuna
Quiso que yo también fuera poeta,
Me impuse. como todos, la secreta
Obligación de definir la luna.
Quiso que yo también fuera poeta,
Me impuse. como todos, la secreta
Obligación de definir la luna.
Con una suerte de estudiosa pena
Agotaba modestas variaciones,
Bajo el vivo temor de que Lugones
Ya hubiera usado el ámbar o la arena,
Agotaba modestas variaciones,
Bajo el vivo temor de que Lugones
Ya hubiera usado el ámbar o la arena,
De lejano marfil, de humo, de fría
Nieve fueron las lunas que alumbraron
Versos que ciertamente no lograron
El arduo honor de la tipografía.
Nieve fueron las lunas que alumbraron
Versos que ciertamente no lograron
El arduo honor de la tipografía.
Pensaba que el poeta es aquel hombre
Que, como el rojo Adán del Paraíso,
Impone a cada cosa su preciso
Y verdadero y no sabido nombre,
Que, como el rojo Adán del Paraíso,
Impone a cada cosa su preciso
Y verdadero y no sabido nombre,
Ariosto me enseñó que en la dudosa
Luna moran los sueños, lo inasible,
El tiempo que se pierde, lo posible
O lo imposible, que es la misma cosa.
Luna moran los sueños, lo inasible,
El tiempo que se pierde, lo posible
O lo imposible, que es la misma cosa.
De la Diana triforme Apolodoro
Me dejo divisar la sombra mágica;
Hugo me dio una hoz que era de oro,
Y un irlandés, su negra luna trágica.
Me dejo divisar la sombra mágica;
Hugo me dio una hoz que era de oro,
Y un irlandés, su negra luna trágica.
Y, mientras yo sondeaba aquella mina
De las lunas de la mitología,
Ahí estaba, a la vuelta de la esquina,
La luna celestial de cada día
De las lunas de la mitología,
Ahí estaba, a la vuelta de la esquina,
La luna celestial de cada día
Sé que entre todas las palabras, una
Hay para recordarla o figurarla.
El secreto, a mi ver, está en usarla
Con humildad. Es la palabra luna.
Hay para recordarla o figurarla.
El secreto, a mi ver, está en usarla
Con humildad. Es la palabra luna.
Ya no me atrevo a macular su pura
Aparición con una imagen vana;
La veo indescifrable y cotidiana
Y más allá de mi literatura.
Aparición con una imagen vana;
La veo indescifrable y cotidiana
Y más allá de mi literatura.
Sé que la luna o la palabra luna
Es una letra que fue creada para
La compleja escritura de esa rara
Cosa que somos, numerosa y una.
Es una letra que fue creada para
La compleja escritura de esa rara
Cosa que somos, numerosa y una.
Es uno de los símbolos que al hombre
Da el hado o el azar para que un día
De exaltación gloriosa o de agonía
Pueda escribir su verdadero nombre.
Da el hado o el azar para que un día
De exaltación gloriosa o de agonía
Pueda escribir su verdadero nombre.
domingo, enero 01, 2012
Fuegos artificiales
las luces se apagan
muy lentamente
pero hay cosas que gritan
sonidos que se esconden dentro tuyo
entonces
miras los fuegos artificiales
pero nadie sabe
nadie supone siquiera
de aquellos lobos que te habitan
estas
(estamos )
aterrados por la muerte
la enfermedad del silencio
por los gusanos que te comen
cada dia
cada hora
entonces , querida mía
no me pidas ayuda
también huyo
también me escondo
también tiemblo
a mi también me hace tic tac
la puta vida
aunque suenen las campanas
aunque el cielo se llene de fuego.
martes, octubre 18, 2011
LA SANGRE EN LA NIEVE
esta tarde esta todo silencioso
caluroso y quieto
como si la vida caminase descalza sobre la hierba
los últimos rayos del sol
ya no pelean en la copa de los arboles
solo se empujan juguetonamente
y cuando el ocaso se acerca
me pone delante una silla
me siento a la mesa
dejo pasar el tiempo
pero después de un rato
y sin motivo
cae un peso sobre mi
y recuerdo lo que dijiste una vez
que estamos al final de un pérfido cuento de hadas
y que deberíamos volver las paginas atrás
hasta las primeras paginas felices
donde el oro reluce
en el bosque oscuro de pinos
y donde ese venado herido
se vuelve a levantar y lame su sangre
lame petalos rojos en la nieve.
Bruno K Öijer ( 1951...) POETA SUECO

caluroso y quieto
como si la vida caminase descalza sobre la hierba
los últimos rayos del sol
ya no pelean en la copa de los arboles
solo se empujan juguetonamente
y cuando el ocaso se acerca
me pone delante una silla
me siento a la mesa
dejo pasar el tiempo
pero después de un rato
y sin motivo
cae un peso sobre mi
y recuerdo lo que dijiste una vez
que estamos al final de un pérfido cuento de hadas
y que deberíamos volver las paginas atrás
hasta las primeras paginas felices
donde el oro reluce
en el bosque oscuro de pinos
y donde ese venado herido
se vuelve a levantar y lame su sangre
lame petalos rojos en la nieve.
Bruno K Öijer ( 1951...) POETA SUECO

domingo, octubre 16, 2011
AMANECER
“Está amaneciendo.
Me ha sido dado un nuevo día.
Otro día para oír, y leer, y oler,
y caminar un nuevo día para el amor,
para la gloria.
Estoy vivo un nuevo día.”
Hugh Prather
Me ha sido dado un nuevo día.
Otro día para oír, y leer, y oler,
y caminar un nuevo día para el amor,
para la gloria.
Estoy vivo un nuevo día.”
Hugh Prather
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